Concierto Renfe
Por Drope
20:00 horas de la tarde, ciudad de Barcelona.Un ciudadano más ( el que escribe), acompañado de su novia, se dirigían placidamente a la estación de Francia. Objetivo ; comprar unos billetes de tren destino una hermosa villa castellana.
He de decir que siempre elijo la estación de Francia ,porqué en comparación con Sants, siempre concurridísima, es mucho más cómoda y rápida para cualquier compra.
Pero ayer no era así . A alguien de RENFE se le había ocurrido la genial idea de alquilar la estación para organizar una fiesta privada. Y ya la hemos liado. Medio vestíbulo cerrado,lleno de mesas para el ágape de horas después y lo peor....la orquesta ensayando.
Madre mía,aun me duele la cabeza. Aquello no era humano. El ruido retumbaba por todo el vestíbulo y las notas parecían salir del infierno para acabar entrando directamente a los tímpanos de los pobres usuarios de la estación.Pero claro, ¡que más da!. Hace años que estamos acostumbrados a que RENFE nos maltrate. Lo que pasa es que al menos no nos habían tocado lo tímpanos que, con perdón, es como tocarnos los cojo.... Bien, lo cierto es que como usuario habitual yo he sufrido de todo; Retrasos, averias , aglomeraciones, faltas de calefacción en pleno invierno y etc. Un poco de todo. Pero esto ya es lo que faltaba. No puede ser que tengas que gritar como si te estuviesen degollandopara que el pobre vendedor de billetes ,con cara de circunstancias, pueda llegar a entender si vas a un sitio o vas a otro. Sinceramente, que me perdonen, pero espero que la sopa les saliese rancia o que la orquesta desafinase porqué el mal rato ya nos lo hicieron pasar.
Y como uno es muy cívico ,en vez de mostrar mi descontento quemando algún tren o agrediendo a la orquesta ,decidí poner una reclamación a la compañía por tan soberano atropello auditivo. Ya Ortega y Gasset decía que en las ciudades habíamos perdido la gran virtud del silencio. Lo paradójico es que lo decía hace 80 años, cuando aun no existían los amplificadores.
Prometo colgar la contestación a la reclamación ,si es que esta se produce. En fín,resulta penoso percatarse que a RENFE se le ha olvidado que lo primero son sus viajeros.
20:00 horas de la tarde, ciudad de Barcelona.Un ciudadano más ( el que escribe), acompañado de su novia, se dirigían placidamente a la estación de Francia. Objetivo ; comprar unos billetes de tren destino una hermosa villa castellana.
He de decir que siempre elijo la estación de Francia ,porqué en comparación con Sants, siempre concurridísima, es mucho más cómoda y rápida para cualquier compra.
Pero ayer no era así . A alguien de RENFE se le había ocurrido la genial idea de alquilar la estación para organizar una fiesta privada. Y ya la hemos liado. Medio vestíbulo cerrado,lleno de mesas para el ágape de horas después y lo peor....la orquesta ensayando.
Madre mía,aun me duele la cabeza. Aquello no era humano. El ruido retumbaba por todo el vestíbulo y las notas parecían salir del infierno para acabar entrando directamente a los tímpanos de los pobres usuarios de la estación.Pero claro, ¡que más da!. Hace años que estamos acostumbrados a que RENFE nos maltrate. Lo que pasa es que al menos no nos habían tocado lo tímpanos que, con perdón, es como tocarnos los cojo.... Bien, lo cierto es que como usuario habitual yo he sufrido de todo; Retrasos, averias , aglomeraciones, faltas de calefacción en pleno invierno y etc. Un poco de todo. Pero esto ya es lo que faltaba. No puede ser que tengas que gritar como si te estuviesen degollandopara que el pobre vendedor de billetes ,con cara de circunstancias, pueda llegar a entender si vas a un sitio o vas a otro. Sinceramente, que me perdonen, pero espero que la sopa les saliese rancia o que la orquesta desafinase porqué el mal rato ya nos lo hicieron pasar.
Y como uno es muy cívico ,en vez de mostrar mi descontento quemando algún tren o agrediendo a la orquesta ,decidí poner una reclamación a la compañía por tan soberano atropello auditivo. Ya Ortega y Gasset decía que en las ciudades habíamos perdido la gran virtud del silencio. Lo paradójico es que lo decía hace 80 años, cuando aun no existían los amplificadores.
Prometo colgar la contestación a la reclamación ,si es que esta se produce. En fín,resulta penoso percatarse que a RENFE se le ha olvidado que lo primero son sus viajeros.